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Peña Athletic Club de Zalla

Un decepcionante Athletic naufraga en la final vasca

domingo, 4 de abril de 2021

Un solitario gol de Oyarzabal desde el punto de penalti le ha bastado a la Real Sociedad para doblegar a un irreconocible Athletic, que ha vuelto a fracasar en su intento por auparse con un nuevo título de Copa. La final vasca de Sevilla no pasará a la historia precisamente por el espectáculo que ambos conjuntos depararon sobre el terreno de juego. El tan esperado duelo entre bilbaínos y donostiarras fue todo menos un canto al buen fútbol, si bien la Real supo leer mejor el partido y desactivar al equipo rojiblanco, que se mostró huérfano de ideas, de recursos ofensivos y de capacidad creativa en un medio campo que se vio superado en todo momento. De alguna manera, fue como si el aguacero que cayó sobre Sevilla al inicio del encuentro anticipase el naufragio que se avecinaba. La gabarra tendrá que seguir esperando.

Ya de salida el once inicial de Marcelino generó alguna duda por la apuesta elegida para ocupar la zona ancha. Sin duda, no fue la noche del técnico asturiano, que estuvo tan plano como el equipo planteando una propuesta futbolística que difícilmente podía llevar a buen puerto a la nave zurigorri. Esta vez, ni siquiera se acertó en la estrategia a la hora de ejecutar las acciones a balón parado, desperdiciando varios saques de esquina de manera lastimosa. A medida que la presión inicial del Athletic -no siempre bien ajustada- se fue diluyendo, la Real empezó a asumir el control de la situación apoyándose en su mejor trato de balón y recurriendo a continuas faltas para abortar los intentos de contraataque de los leones. Sin embargo, la escuadra donostiarra no conseguía generar ocasiones de gol ante un Athletic que sí fue capaz al menos de acercarse con peligro en un par de oportunidades, especialmente en un disparo de Iñigo Martínez que Remiro desvió a córner en una buena intervención.        

Tras un primer acto equilibrado, la Real Sociedad salió más enchufada en la reanudación y logró adelantarse en el marcador en su primera y única ocasión de gol en todo el encuentro. Una pérdida de balón del Athletic provocó que Iñigo Martínez cometiese penalti en su intento por evitar que un medido pase de Merino dejase a Portu solo ante Unai Simón. El colegiado Estrada Fernández señaló la pena máxima y mostró, además, la cartulina roja al central de Ondarroa. No obstante, el trencilla catalán rectificó a instancias del VAR, toda vez que el defensor rojiblanco cometió la infracción en la disputa del balón, algo que con la actualización del reglamento no puede conllevar el doble castigo que supondría pitar penalti y expulsión. De este modo, se produjo la curiosa circunstancia de que, al corregirse el error arbitral, Iñigo Martínez se reincorporó al terreno de juego después de haber enfilado ya el camino de los vestuarios.

Oyarzabal no falló desde los once metros y, a partir de ahí, el choque se convirtió en un ejercicio de impotencia del Athletic frente a una Real Sociedad que supo maniatar a su adversario y parar el partido cuando le resultó conveniente gracias a la connivencia del trío arbitral. De hecho, en la segunda parte apenas se disputaron 29 minutos de juego efectivo, en los que las ocasiones de gol brillaron por su ausencia. Fin de la historia. El conjunto txuriurdin se llevó la victoria haciendo lo justito en un derbi muy pobre de juego, tal y como se desprende también de las estadísticas del encuentro. Entre tanto, el Athletic veía convertirse su sueño en pesadilla en plena semana de pasión y calvario.

La sombra de Bucarest

Para muchos aficionados, el varapalo sufrido en La Cartuja nos retrotrae a lo sucedido en la final europea de Bucarest. Al igual que entonces, la ilusión de los athleticzales y de toda Bizkaia se desbordó durante las semanas previas generando unas enormes expectativas que, a la hora de la verdad, han pesado como una losa en la mente y las piernas de los futbolistas. Da la sensación de que los jugadores se han autoexigido hasta límites difíciles de sobrellevar, con el fin de no defraudar el sueño de una hinchada enfervorecida que confiaba ciegamente en su Athletic. Solo así se puede explicar el bajo tono físico del equipo, al que le ha faltado chispa e intensidad por momentos. Y solo así se puede entender el paupérrimo rendimiento de algunos jugadores llamados a tirar del carro, que han estado absolutamente apagados e intrascendentes en la aciaga noche sevillana. Posiblemente, la ansiedad y la presión ambiental han hecho mella también en Marcelino a la hora de plantear el encuentro y tomar decisiones sobre la marcha. No en vano, el técnico asturiano ha estado espeso y no ha tenido recursos para cambiar el rumbo del partido cuando definitivamente ha seguido el guión que pretendía la Real. Irreconocible hoy Marcelino.

Esperemos que lo sucedido en el particular vía crucis que el Athletic ha vivido en Sevilla nos sirva a todos para aprender la lección de cara a la final contra el Barsa. Ilusión, color y calor, sí, pero en su justa medida. El exceso de responsabilidad, la autopresión y la ansiedad no serán nunca buenos compañeros de viaje para el equipo si de verdad aspiramos a sacar nuevamente la gabarra. El modo de encarar la Supercopa debería marcar el camino a seguir. Entonces no había demasiadas expectativas en el ambiente porque el Athletic venía de una mala etapa, y acudíamos al estadio de La Cartuja como víctimas propiciatorias frente a las dos grandes multinacionales de la Liga Santander. Sin embargo, el equipo se desinhibió y compitió sin presión, jugó suelto y fue capaz de ofrecer su mejor versión para proclamarse supercampeón.   

Estadísticas esclarecedoras

Posesión: Athletic, 43% - Real Sociedad, 57%
Duelos ganados: Athletic, 69 - Real Sociedad, 55
Remates totales: Athletic, 5 - Real Sociedad, 6
Remates a puerta: Athletic, 2 - Real Sociedad, 1
Córners: Athletic, 4 - Real Sociedad, 1
Fueras de juego: Athletic, 0 - Real Sociedad, 2
Pases: Athletic, 220 - Real Sociedad, 344
Balones perdidos: Athletic, 105 - Real Sociedad, 107
Balones recuperados: Athletic, 58 - Real Sociedad, 59
Paradas porteros: Athletic, 0 - Real Sociedad, 2
Faltas: Athletic, 15 - Real Sociedad, 22
Tarjetas amarillas: Athletic, 2 - Real Sociedad, 1

Athletic: Unai Simón; De Marcos, Yeray, Íñigo Martínez, Yuri (Capa, m.93); Berenguer (Villalibre, m.76), Dani García (Vesga, m.76), Vencedor (Unai López, m.68), Muniain; Raúl García y Williams.

Real Sociedad: Remiro; Gorosabel (Aritz Elustondo, m.93), Zubeldia, Le Normand, Monreal; Zubimendi, David Silva (Guevara, m.85), Merino; Portu (Barrenetxea, m.88), Isak (Carlos Fernández, m.88) y Oyarzabal.

Gol: 0-1, m.63: Oyarzábal, de penalti.

Árbitro: Xavier Estrada Fernández, del Comité Catalán. Amonestó con tarjeta amarilla a los jugadores del Athletic Dani García (m.35) e Íñigo Martínez (m.62), así como a Merino (m.71) por parte de la Real Sociedad. En líneas generales, el colegiado catalán tuvo una deficiente actuación, mal ayudado por una de sus asistentes. Se mostró demasiado condescendiente con la reiteración de faltas que cometió la Real para cortar el juego y parar el ritmo del partido. Además, no midió a los dos equipos por el mismo rasero a la hora de sacar las tarjetas. Por otra parte, el descuento que decretó Estrada fue a todas luces insuficiente. Los 8 minutos de prolongación se consumieron tan solo en las dos largas intervenciones del VAR, por lo que no tuvo en cuenta el tiempo perdido en los cambios y en las numerosas interrupciones para atender a los jugadores, con entrada incluida de las asistencias en algunos casos.

Incidencias: Final de la Copa del Rey de la edición de 2020, disputada en el estadio de La Cartuja de Sevilla a puerta cerrada.

* ( Foto: El Correo ).